Páginas

10 de abr. de 2026

Cuando la lluvia cae

 


Crónica 

Cuando la lluvia cae

Hay un sueño que nace cuando la lluvia cae lenta.

No siempre se anuncia. A veces llega sin aviso, en esos días en que el cielo parece detenerse y el mundo baja el ritmo sin pedir permiso. La lluvia comienza suave, casi tímida, y los árboles se inclinan como si supieran que están siendo tocados por algo sagrado. Hay una luz distinta en ese momento, una especie de brillo silencioso, como si el cielo los bañara de plata.

Y es ahí… donde el sueño aparece.

No es un deseo ruidoso. No es urgente. Es sereno. Profundo.
El deseo de compartir ese instante con alguien.

Alguien que mire la lluvia sin prisa.
Alguien que entienda que no es solo agua cayendo, sino un lenguaje secreto del mundo.
Un regalo que no se explica, pero se siente.

Porque hay momentos que no existen solos.
Necesitan ser vistos por dos.

Y en esa mirada compartida, algo se abre.

Después… el día sigue.
Se cansa. Se arrastra entre horas, responsabilidades, silencios que pesan más de lo que deberían. Pero el sueño no desaparece. Se guarda. Se transforma.

Y llega la noche.

E, com ela, o desejo de descanso.

No de dormir apenas…
mas de repousar perto.

De sentir o calor de outra pele — aquela que o coração reconhece sem precisar perguntar quem é. Uma presença que não invade, mas acolhe. Que não exige, mas permanece.

E, nesse silêncio acompanhado, algo se acende.

Uma calma que nenhuma tempestade apaga.
Uma paz que não depende do céu limpo.
Uma luz que continua… mesmo quando as nuvens cobrem tudo.

Talvez seja isso.

Um sonho simples.
Mas profundo.

Estar acompanhado…
por quem ilumina a noite.

Mesmo nos dias em que o mundo parece escuro demais.

Sândra Camilo.  01-12-2025


Nenhum comentário:

Anuncios

Anuncios